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Joaquín Torres Garcia

· julio 24, 2017 · Arte , Escultura , Pintura ·

Las exposiciones internacionales, ya sean retrospectivas o muestras nuevas, representan la difusión  del pensamiento y la obra  del artista en el mundo. Son también un medio de proyección socio-cultural hacia la comunidad globalizada, líquida y consumista que nos agobia, pero que en este caso dejará impactado al mundo que aún no conozca a este uruguayo tan admirado en su país…

Yo he encontrado obras de Torres García en unos cuantos museos que he visitado en el Exterior, pero parecen perdidas, ya que sólo es una o cuando mucho dos.

Ahora que el MOMA se ha dispuesto a realizar una Exposición única de este nuestro artista, su quehacer se verá compensado, sus obras subirán más de precio que lo que ya valen y nosotros estaremos felices de saber que artistas  valiosísimos como los que tenemos empiezan a interesar a ese mundo tan poco estimulante.

“Vivió del arte y nada de él le fue ajeno, ni la teoría ni la praxis. Hizo dibujo, diseño gráfico, grabado, libros manuscritos, pintura, escultura, mobiliario,  escenografía,  vitrales, juguetes. Escribió libros y manifiestos, dictó conferencias. Enseñó en dos continentes, Creó un Taller en Montevideo que hizo escuela, No rehusó contacto con ningún movimiento artístico del pasado o del su presente.” (Miguel Battegazzore).

He pensado viendo el otro día el valor en el que se vendía un Torres constructivo (más de trescientos mil dólares) que falta le hicieron a él y su familia mientras los pintaba.

COMENCEMOS A CONOCERLO

J.TORRES GARCÍA  nació en Montevideo un 28 de julio en 1874. Su padre era catalán.

En el desván de su casa, en la pared blanca había trazado con carbón, como hacen la mayoría de los niños, una casa, un barco y otros dibujos que quedarían en su mente y que luego vemos en sus grandes obras.

Viaja a Barcelona a los 17 años. Se  deslumbra por la ciudad. Van a Mataró, Allí empieza a estudiar en la escuela nocturna de Artes y Oficios donde toma clases de dibujo con Josep Vinardell. Se inicia en la pintura. Luego ingresa en la Academia de la Lonja. Ya en 1897 expone en forma gráfica sus dibujos que luego pasarán a una sala del diario donde se reproducían. Comienza luego sus estudios en el Círculo Artístico  de Sant  Lluc.

Trabaja con Gaudí en las vidrieras de la Catedral de Palma de Mallorca.

INICIACION DEL MURALISMO

En 1906  tiene Torres la oportunidad de realizar un trabajo personal: pintar óleos de escenas idílicas de la vida campesina. En 1908  en otro encargo, nada menos que del ayuntamiento de Barcelona. Es el espíritu neoclásico el que predomina. Se oyen voces disidentes en contra de la obra de Torres.

En 1910, ya casado con Manolita Piña, parten a Bruselas. Se levantaba allí el Pabellón  de Uruguay  entre los palacios de la Exposición de Bruselas.

A su regreso se instala la familia en Vilasar del Mar. Allí nace Olimpia, luego  Ifigenia, Augusto y por último Horacio, sus hijos. En Barcelona le proponen la tarea del adorno del Palacio  de la Generalitat. Esos frescos que expone son luego cubiertos. Cada vez que he llegado a Barcelona he tratado de verlos. Siempre tienen una excusa. Que no es el día de mostrarlos, que hoy no está la persona adecuada, y otras cuestiones que me toman siempre de sorpresa porque pienso que me están negando un derecho que tengo como uruguaya. Creo que en realidad es falso, y fueron cubiertos por otros pintores como se comenta. Si alguien tuvo el tesoro de verlos que me lo diga.

En 1914 se instala en las cercanías de Barcelona, en Terrasa, en su villa de Mon Repos.

Expone en la Galería Dalmau en 1917. Allí conoce a Rafael Barradas. Su amigo uruguayo influirá en su obra.

Como su oba no triunfa,  exhibió  en la primavera de 1918, produce juguetes de madera. Las horas pasadas en el almacén de su padre en Montevideo cree que darán su fruto. Pero fracasa.

La familia se va a Nueva York.

Allí dibujó, pintó y realizó más juguetes .Pero sus fracaso lo lleva de nuevo a Europa.  Génova, Roma, Florencia.

En 1926 logra llegar a un lugar de sus sueños: Paris.

Allí conoció entre muchos a Theo van Doesburg, quien le presentó a sus amigos de  Stijl. Luego conocerá a Piet Mondrian y nació el grupo  Cercle et Carré.

REGRESO A MONTEVIDEO

En 1934 regresa a Montevideo, con su familia.

“De hecho la obra  de Torres  entre la segunda  y la tercer década del siglo XX acusa recibo de un torbellino de experiencias estéticas contrapuestas,  pugnando por alcanzar a través de ellas una nueva unidad. Cubismo, Neoplasticismo y Surrealismo.”

El libro “Historia de mi vida” en el que me he basado, fue editado en Montevideo pero no sabemos a ciencia cierta si trajo anotaciones de Paris o de los lugares donde su peregrinar lo llevó. En él descubrimos claramente el Universalismo Constructivo con su estructura  magistral.

Pero si consideramos su obra podemos pensar que su creación no fue tan lineal como la presenta en tal libro. Ya que aparecen en su obra pictórica la presencia de manifestaciones precolombinas.

TRASCENDENCIA DE SU OBRA CONSTRUCTIVA

La trama de ortogonales, que parece que se impusiera al signo (hombre, reloj, casa, espiral, escalera, mujer,  jarrón, pez,  templo, cara, campana,  barcos, botellas, copas, barcos, jarrones, reglas, letras, triángulo, círculo, nivel, compás, luna, cuchillo, balanza, corazón, herradura, ancla…. De los dibujos  a una trama de pintura  ortogonal abierta que le permite llegar al Universalismo Constructivo.

“Sometiendo la trama  de ortogonales  a deformación mediante  la sección áurea el  clasicismo de Torres es llevado hasta sus límites produce estas inquietantes obras  donde la representación de la figura humana  se mantiene sostenida  a rigurosa medición (áurea).”Battegazzore.

En Uruguay construye el Monumento Cósmico del Parque Rodó.

En 1944,  realiza grandes pinturas murales para la Colonia Saint Bois. Estos frescos han sido recogidos por ANTEL para exponerlos en unos de sus pisos exclusivos de la Torre de las Comunicaciones.

Son realizados por Torres y alumnos de la Escuela del Sur. Es el Taller que fundó y que ha seguido hasta hoy. Alumnos como sus hijos, Augusto y Horacio, José Gurvich, Gonzalo Fonseca, Julio Alpuy, Alceu Ribeiro, Francisco Matto, Walter Deliotti, Amalia Nieto,  Rodolfo Visca, Linda Kohen, Eva Olivetti…

El lema de su Escuela del Sur explica:” nuestro norte es el Sur. No debe haber norte, para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quieren en el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolóngase, señala insistentemente el Sur, nuestro norte.”J. Torres García.

Nuestro artista fallece a los 75 años de edad. Para los que piensan que fallecer es desaparecer. No creo que un gran hombre-artista desaparezca, mejor pensar que cada día es más reconocido como lo que realmente fue.